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Situación:
Espacio silencioso, agradable y bien comunicado, en el corazón de
Barcelona, calle Gran de Gracia.
Flexibilidad:
Puede contratar un espacio para utilizarlo en exclusiva o si lo prefiere
para uno o más días a la semana, a tiempo total o parcial, mañanas o
tardes según su conveniencia.
Especialidades:
Pretendemos formar un equipo independiente que cubra un amplio abanico de
posibilidades. Desde la medicina tradicional, hasta las medicinas
alternativas o complementarias
Infórmese sobre las ventajosas condiciones
de este espacio de trabajo en:
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Tel:
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932 183 919
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Móvil: |
625 477 117 |

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Miriam Romera
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Reflexología podal |
Técnicas
de relajación |
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DESCUBRE
LA REFLEXOLOGÍA PODAL
¿QUÉ ES?
Es una terapia manual milenaria practicada por diversas
civilizaciones como los egipcios, chinos, indios americanos….
En Occidente se empezó a practicar de manera “científica” a principios
del siglo XX. Uno de los pioneros fue un doctor norteamericano
laringólogo, W.Fitzgerald, que haciendo pruebas con sus pacientes, llegó
a la conclusión de que presionando ciertos puntos del cuerpo lograba
aliviar el dolor de sus pacientes. Fue sin embargo Eunice Ingham
(masajista norteamericana) quien a partir de los estudios del doctor
Fitzgerald elaboró varios mapas zonales estableciendo la relación entre
puntos presionados y partes del cuerpo afectadas. Es por ello que muchos
la consideran “la madre de la reflexología moderna”.
La terapia reflexológica se basa en la teoría de que presionando sobre
ciertos puntos del pie (no exclusivamente, también puede hacerse en
manos, cabeza...) se puede activar o calmar ciertas partes u órganos del
cuerpo. Con ello se pretende estimular la capacidad autocurativa del
cuerpo, restableciendo de esta manera el equilibrio perdido a causa de
un trastorno o dolencia.
¿EN QUÉ CONSISTE?
El terapeuta practica un masaje manual sobre los pies del paciente,
realizando diversos movimientos tales como fricciones, amasamientos o
presiones.
Bastan poco más de 30 minutos para sentir sus efectos relajantes y
depurativos. Alargar el masaje unos 20 minutos más, permite al
terapeuta, hacer hincapié en los puntos débiles del paciente así como
reforzar la estimulación de la circulación sanguínea y del sistema
inmunitario.
La reflexología podal también es aplicable a los niños. La duración del
masaje en este caso es proporcional a la edad de cada niño.
¿CUÁLES SON SUS BENEFICIOS?
Con una primera sesión, se percibe su efecto relajante y depurativo
(eliminación de toxinas).
Con un tratamiento reflexológico (entre 8 y 12 sesiones) se pueden
solucionar o en todo caso, atenuar, ciertos trastornos como por ejemplo
: insomnio, estrés, dolor de cabeza, migrañas, alergias, asma,
estreñimiento, retención de líquidos, vértigos, otitis, problemas
menstruales, digestivos, urológicos (piedras riñón), circulatorios,
dermatológicos....
La reflexología también actúa de manera preventiva dado que contribuye a
activar o reforzar el sistema inmunitario. De esta manera, aumentan las
defensas de nuestro cuerpo y hace que seamos menos vulnerables a los
ataques de bacterias, virus y microbios.
Hay patologías en las que el uso de medicación, tratamientos clínicos o
intervenciones quirúrgicas, se hace indispensable. Evidentemente, en
estos casos, la reflexología no resulta altamente eficaz pero sí puede
ayudar a paliar los efectos secundarios que ciertos medicamentos,
tratamientos o enfermedades provocan, así como a acelerar el proceso de
recuperación de algunas intervenciones clínicas.
LA IMPORTANCIA DE SABERSE RELAJAR
¿ESTRÉS, BUENO o MALO?
¿Quien no ha
oído nunca la palabra estrés? ¿Quien no ha sufrido nunca momentos
estresantes? Probablemente la mayoría de personas contestarían que el
estrés es malo, y tendrían razón, pero también existe un estrés bueno.
El estrés es una reacción instintiva de nuestro cuerpo que nos prepara
para afrontar un peligro, un reto, un cambio importante. En estos casos,
el estrés es bueno, nos ayuda, nos hace estar en alerta, nos hace
sentirnos más fuertes y resistentes. El problema viene cuando
interpretamos la vida como un “peligro” constante o cuando vivimos
situaciones estresantes durante mucho tiempo. En estos casos, el estrés
es malo, uno por ser desproporcionado, el otro por su duración. El
estrés malo, tarde o temprano, nos pasa factura. Primero se manifiesta
con síntomas más o menos leves, pero con el paso del tiempo, si seguimos
continuamente estresados, estas pequeñas dolencias pueden desembocar en
trastornos o enfermedades mucho más graves.
¿QUÉ PODEMOS HACER?
DARNOS CUENTA
Si queremos
erradicar el estrés malo o no saludable de nuestra vida, lo primero que
tenemos que hacer es ser conscientes del problema. Tenemos que aprender
a escuchar nuestro cuerpo y saber interpretar sus mensajes.
Un nerviosismo constante, ataques de ansiedad, insomnio, problemas
digestivos, dolores de cabeza frecuentes, pérdida o aumento del apetito,
hiperactividad, falta de energía, tristeza, ataques de furia, mal humor,
trastornos menstruales/ sexuales, irritaciones cutáneas, tensión
muscular, pérdida de la memoria, hipertensión, bloqueo mental, etc.,
pueden ser algunos de los síntomas que nos envía nuestro cuerpo para
decirnos que ya no puede más.
TÉCNICAS DE RELAJACIÓN
Vivir con estrés puede ser debido a muchas y variadas causas: problemas
físicos, emocionales, laborales, relaciones conflictivas, pérdidas,
crisis personales..... Según sea la causa, será la solución. De todas
maneras, sea cual sea la causa y su posterior solución, aprender a
relajarnos puede servirnos de gran ayuda. Dedicar unos minutos al día a
calmar nuestra mente, desconectándola por unos instantes mediante
respiraciones profundas, ejercicios mentales, visualizaciones,
meditaciones, mantras, etc, puede contribuir a minimizar los problemas y
a reducir la intensidad del estrés.
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